Con sólo hacerte el AUTOEXAMEN podrías cambiar el guion de toda tu vida

Frente a un espejo, poner ambas manos detrás de la cabeza y elevar los codos. Observa las mamas, su forma, tamaño, si hay pelotas o zonas hundidas, cambios en la textura y posición del pezón.

Coloca una mano detrás de la cabeza y levanta el codo. Con la yema de los dedos de la mano contraria, presiona suavemente haciendo movimientos circulares.

Mueve la mano en dirección a las agujas del reloj. Palpa toda el área, primero superficialmente y luego más profundo.

Examina que el pezón esté siempre en la misma posición. Presiona suavemente y observa si hay salida de pus o sangrado.

Examina la axila con la yema de los dedos.

Repite los mismos pasos en posición horizontal y con una almohada debajo del hombro. Por último, repite todos los pasos anteriores con la mano contraria. Porque queremos finales felices.

Porque queremos finales felices

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